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Testimonios del Rosario Blanco
11-11-1993
ELIMINACIÓN DE QUISTE
Le escribo estas líneas para contarle lo siguiente: Que, estando con mi esposo y mis hijos en el Oratorio que se realizó el domingo 4 de julio de 1993 en el Cine Variedades. Cuando usted Juan José contó personalmente la experiencia espiritual que tuvo con el Rosario Blanco, y que después rezó con nosotros, y realizó una oración maravillosa, yo fui una de las bendecidas por el Señor. Me habían hecho un ultrasonido el 11 de junio de 1993, apareció un quiste en mi ovario derecho que medía 4 centímetros y medio, sin duda había que operar, por estar muy profundo y agarrado a un tabique o pared del ovario.
Ese día yo estaba orando y no estaba pidiéndole a Dios por mi ovario, cuando sentí la mano de mi esposo en mi pierna derecha y creí que él quería que lo tomara de la mano para orar juntos, cuando de pronto sentí en mi ovario un dolor muy fuerte y creí que se me había extorsionado, ya que el médico me había dicho que en cualquier momento me podía suceder si no me hacía la cirugía pronto. Me sorprendí cuando al contarle a mi esposo de regreso a nuestra casa, él me respondió que en ese momento había estado orando por mí, le dije que el día siguiente me iría a hacer otro ultrasonido, en el cual se confirmó que para honra y gloria de Dios el quiste había desaparecido, sólo habían dos pequeños foliculares los cuales no eran peligrosos y luego desaparecerían dijo el médico.
Yo creo que ese fue uno de los primeros milagros que se han realizado a través del Rosario Blanco, desde entonces lo recomiendo porque estoy convencida de que es un regalo del Señor.
Nuria María Rodríguez de Paniagua
San Pedro de Barba, Heredia
Cédula: 4-110-038
(En los archivos, se encuentran los ultrasonidos originales del Centro Médico Santa Fe, con referencia #370)
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22-02-1994
PAZ FAMILIAR
Mi esposo y yo teníamos aproximadamente tres años de pelear todos los días y nos separábamos y volvíamos, pero todo parecía que nunca iba a cambiar. Quedé embarazada de mi quinto hijo, sentía una gran desesperación y no quería estar embarazada y mi esposo tampoco deseaba que lo estuviera.
Me llené de una gran preocupación e hice muchos intentos de que mi hijo (a) no naciera, pero un día mi suegra me regaló el Rosario Blanco, la fecha fue el 7 de agosto, ya tenía 2 meses y medio de embarazo. Como a los tres días de estarlo rezando mi esposo y yo comenzamos a hablar como adultos, él me dijo que no me preocupara, que por algo Dios nos había mandado otro hijo y que tal vez nos uniría más y él cambió tanto que me ha tratado hasta el día de hoy como nunca, se preocupa mucho de mí y de lo que llevo en mi vientre.
Hoy cuento con 8 meses de embarazo y no hemos tenido peleas y ha habido más unión entre nosotros y sobre todo tengo mucha fe en Dios, que mi hogar será mejor cada día que pase.
Angela Castro Mora
Desamparados, Cédula. 1-692-902
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03-1994
RECUPERACIÓN DE FRACTURA
EN EL CRÁNEO
El día 23 de diciembre de 1993, mi hija Francela Rojas, de un año y seis meses, recibió un golpe casi mortal. Esto se nos convirtió en una pesadilla, que en menos de una hora, mi hija estaba en un estado muy crítico. Fue enviada al Hospital de Niños, arriesgando que no llegara.
En ningún momento dudaba del poder de Dios, hacía oración en todo instante, poco a poco sentía mucha fortaleza, aún cuando nos dijeron que no había nada que hacer, ella tenía un sufrimiento en el cráneo, una fractura, y si no se detenía, tenía que ser intervenida.
Al verla como estaba, mi vida se destrozaba. Pero sin dudar del poder y la gracia de nuestro Señor que escuchó nuestras oraciones y mí promesa de rezar el Rosario Blanco todos los días de mi vida. Todas las amistades y los familiares oramos por ella, y para la gloria de Dios el 24 de diciembre mi hija volvió a nacer, sin nada y hasta ahora sin ninguna consecuencia.
Recé el Rosario Blanco, a esta hora no sé ni cómo, porque casi ni me lo sabía, pero lo ofrecí todos los días. Es maravilloso su poder de unión y la misericordia alcanzada.
Lidieth Castro Esquivel y Familia
Sucre, San Carlos.
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01-12-1993
CURACIÓN DE PIERNA
Estimado Juan José, quiero agradecerle profundamente por haber traído la devoción del Rosario Blanco. Yo he experimentado a través de él una gran paz, pero sobre todo un gran milagro que fue la curación de mi pierna derecha en la que sufría de grandes dolores musculares y en los huesos por muchos años. Espero que Dios le dé mucha salud para que siga adelante en su camino.
Genarina Araya G.
Colonia Guápiles
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02-12-1993
CONVERSIÓN
Mi esposo pasó con un familiar a adquirir el Rosario Blanco, él me contó que había visto el Rosario y yo le dije sobre las maravillas que hacía, después me lo trajo a la casa y empezó a rezar el Rosario en familia, antes yo rezaba sola con mis niños, ahora él nos llama todos los días a rezar el Rosario Blanco. Es una gran bendición porque en 15 años de casados nunca lo había hecho.
Esposa de Tres Ríos
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